martes, 29 de julio de 2014
Palestina
Las últimas noticias que llegan de Palestina, nos deja sin palabras, con una sensación de impotencia muy fuerte y mucho dolor, angustia, por nuestra categoría de "seres humanos". El Estado de Israel está decidido a invadir, cueste lo que cueste. Si no hay una postura humanitaria, responsable, digna, serán los gobiernos del mundo los responsables de este nuevo genocidio.
Es la razón por la cual, quiero compartir con ustedes este escrito, que forma parte de un libro: La Revolución Palestina.
EL MITO DE LA “AGRESIÓN ÁRABE”
Para explicar el éxodo palestino de 1948, la Embajada de Israel apela a un argumento que el sionismo ha dejado prácticamente de utilizar desde 1961, cuando fue pulverizado por el investigador inglés Erskine Childers.
El argumento pretendía que “dirigentes árabes” habían hablado por radio a los palestinos ordenándoles evacuar sus casas. Childers viajó a Israel en 1953 y pidió pruebas de ese
alegato, sin obtenerlas. Acudió entonces al Museo Británico, donde se conserva la versión grabada por la BBC de todas las emisiones de radiales de Medio Oriente desde 1948, y no
sólo no encontró un solo llamamiento árabe a la evacuación, sino numerosas exhortaciones, e incluso órdenes, de permanecer en sus casas.
Las razones que incitaron a los palestinos a huir al grito de “Deir Yassin!” son la destrucción de aldeas y las masacres que precedieron al 15 de mayo de 1948. Ello está demostrado, en primer lugar, por uno de los responsables de esas masacres, el dirigente de la Irgun Menajem Begin, en su libro La Rebelión. Pero hay además centenares de testimonios.
El mediador de la UN, conde Bernadotte (asesinado por terroristas sionistas) dijo en su informe:
“El éxodo de los árabes palestinos resultó del pánico causado por la lucha, de rumores sobre actos de terrorismo reales o supuestos y de la expulsión…
Prácticamente toda la población árabe huyó o fue expulsada del área ocupada
por los judíos”.
El periodista (y luego diputado) israelí Uri Avneri dice:
“En algunos casos, los dirigentes judíos trataron de persuadir a los árabes de que se quedaran, por ejemplo en Haifa. Pero por regla general los incitaron a abandonar sus ciudades y aldeas”.
El propio Yigal Allon ha referido que para limpiar Galilea de palestinos, llamó a los alcaldes árabes y les advirtió “que se van a quemar todas las aldeas de Huleh… que huyan mientras hay tiempo”.
El mayor O’Ballance, historiador militar inglés, señala que “expeditivamente los árabes fueron expulsados y obligados a huir, como en Ramleh, Lydda y otros lugares.
Dondequiera avanzaban en territorio árabe las tropas israelíes, la población árabe era arrancada como por una topadora”.
El terror causado por las masacres tipo Deir Yassin, y no las inexistentes exhortaciones de “dirigentes árabes” a quienes nunca se nombra, fue pues la causa del éxodo.
La mayoría de esas masacres ocurrieron antes del 14 de mayo, fecha de la “invasión” de Estados Árabes, y ocurrieron en zonas netamente árabes, que aun dentro del Plan de Partición de la UN, figuraban dentro del Estado Árabe.
Entre el 21 de diciembre de 1947 y el 14 de mayo de 1948, las organizaciones terroristas israelíes montaron las siguientes operaciones de gran envergadura, fuera de los límites de Israel, que en todos los casos significaron ocupación de territorio, toma o destrucción de ciudades y pueblos, y expulsión de árabes: Qazaza (21.12.47); Sása (16.2.48); Haifa (21.2.48); Salameh (1.3.48); Biyar Adas (6.3.48); Qastal (4.4.48); Deir Yassin (10.4.48); Lajun (15.4.48); Saris (17.4.48); Tiberias (20.4.48); Haifa (22.4.48); Jaffa (26.4.48); Acre (27.4.48); Safad (7.5.48); Beisan (9.5.48). La fuente es el New York Times.
Estas incursiones, y los extensos relatos que las documentan, prueban que Israel no esperó siquiera el día de su Independencia, fijado por la UN, para lanzarse a la conquista de territorio árabe; y que fueron sus organizaciones armadas las que desencadenaron la guerra.
En este contexto, importan relativamente poco las citas de funcionarios árabes que en su mayoría pertenecían a gobiernos corrompidos y reaccionarios, de fuertes vínculos con el colonialismo. Lo que hayan dicho o dejado de decir el rey Faruk, o el rey Abdullah, o el títere británico en Irak, Nuri as Said, tiene tan poca importancia como lo que hayan declarado los Comisionados designados por el gobierno británico, a quienes cita la Embajada (Abdul Khader, el único dirigente amado y seguido por los palestinos, murió en combate). Pretender que sobre esos testimonios se pueda erigir el derecho a la dominación de un pueblo; suponer que el relato de “un refugiado” (entre un millón), aparecido en un diario jordano, justifique las infames Leyes de Expropiación dictadas por el Estado de Israel sobre las tierras árabes; hablar de una imaginaria “transferencia de poblaciones”; todo eso es defender lo indefendible.
Comprendo que el señor Sejatovich, lo haya hecho, por encargo de su Embajada, con tan poca convicción.
PARA REFLEXIONAR
Con respecto a los datos verificables, sólo me resta agregar que las cifras de refugiados que di en mi serie de notas, proceden de la UN.
La Embajada de Israel se permite, sin embargo, teorizar sobre mi actitud frente al terrorismo y la violencia, que expliqué claramente en mi serie sobre la Revolución Palestina.
Dije allí que apruebo la violencia de los pueblos oprimidos que luchan contra sus opresores. Eso significa que el terrorismo que se inscribe en esa lucha es –más allá deljuicio particular sobre cada acción- tan legítimo en el caso de los palestinos como en el caso de la Resistencia francesa.
Y que la insurrección de los palestinos frente a los ocupantes de su patria es tan legítima como, por ejemplo, el alzamiento del ghetto de Varsovia contra los nazis.
El testimonio de un escritor religioso judío ayudará a comprender el paralelo:
“En lo que a mi concierne” ha dicho Moshe Menuhin “mi religión es el judaísmo profético y no el judaísmo napalm.
Los nacionalistas ‘judíos’, el nuevo tipo de guerreros ‘judíos’ no son judíos, sino nazis ‘judíos’ que han perdido todo el sentido de la moralidad y la humanidad judías… A pesar de todos los artificios de encubrimiento y la construcción de imágenes ficticias; a pesar de los torrentes de trucos sofisticados, publicidad astuta, retórica polémica, ocultamiento de los hechos, redacción tendenciosa de la historia, el hecho trágico es que los nacionalistas ‘judíos’ se apoderaron por la fuerza de las armas, del terror y de las atrocidades, de los hogares, la tierra y la patria de los campesinos, trabajadores y comerciantes árabes, en la vieja Palestina; construyeron una ‘Patria Judía’ y la expandieron durante los meses anteriores al 14 de mayo de 1948 por medio de masacres, despojos, terrorismo, entre el 10 de abril y el 14 de mayo, expulsando a los árabes de ciudades tan típicamente árabes como Deir Yassin, Jaffa, Acre, Ramleh, Lydda, etc.. Los nacionalistas ‘judíos’ son nazis ‘judíos’ y yo siento vergüenza que me identifiquen con ellos y con sus causas herejes”.
Rodolfo J. Walsh
Fuente: Publicado en el diario “Noticias”, entre el 12 y el 19 junio de 1974.
Kolectivo Editorial “Ultimo Recurso”
Rosario – Santa Fe – Argentina
viernes, 16 de mayo de 2014
Donde hay una necesidad, existe un derecho (Evita)
El 14 de mayo de 2014 es de esos días para homenajear la
vida. Obviamente no todos estarán de acuerdo con los anuncios de la presidenta,
Cristina Fernández, porque según los dichos de quienes no disfrutan de estas
noticias que celebramos muchos, es sorda y ciega. Y les molesta que hable, que
no sea muda para su desgracia.
Para muchos, seguramente, el aumento del 40% para la
Asignación Universal por Hijo y para las asignaciones familiares de los trabajadores
registrados, o para las familias que reciben la asignación por discapacidad, no
les representa nada. Es nimio. No existe.
Esto se comprende, no solamente desde la teoría, sino desde
la experiencia de vida de cada uno. Es obvio que quienes han recuperado el
dinero robado en el corralito, que desesperaron cuando les tocó sufrir que
robaran sus dineros guardados en bancos y salieron locos a la calle a
“cacerolear”; cuando no les interesó hacer lo mismo que venían haciendo los
“molestos e impresentables” que enviaban sus niños a la calle, a buscar en las
puertas de los bares, restaurantes, las sobras para poder comer; a quienes no
les molestó gritar en la Plaza de Mayo, la misma plaza donde durante años,
había mujeres que todos los jueves
reclamaban ni más ni menos por sus hijos detenidos-desaparecidos y que muchos
calificaron de “locas”. En el 2001, no pensaron un minuto en compararse con
ellos. Les habían metido la mano en sus bolsillos. Y salieron. Enjundiosos.
Llegaron a sentir el peso de la realidad de los otros, de
los que no conocían otra realidad que la de siempre. La de no poder llevar comida
a su casa porque no tenían trabajo. Llegaron a estar ahí, a un paso de ser
personas sensibles, a poder comprender el sufrimiento, la angustia, la
desesperación de esa marea humana expulsada de este sistema.
Nuestro país, a fuerza de decisión política, de ideología,
de proyecto popular, de coraje, sobre todo, emergió de una de las peores
crisis. Quien hizo mucho para esto fue ese hombre, casi un duende flaco,
desgarbado, sensible, corajudo: Néstor Kirchner.
Lo han dicho, hay más de cientos, miles de testimonios
gráficos, radiales, televisivos, de lo bien que iba la economía durante los
primeros años de kirchnerismo.
Esa clase. La de siempre, la pendular, que más que un péndulo,
a esta altura es una bola que gira y no sabe dónde va, recompuesta, cobrando lo que devolvió este
mismo gobierno, por lo que le había robado otro, se enfada. Y se enfada porque
nuevamente, haciendo uso de la mala memoria que padecen, o demasiado buena,
pero dueños de una insensibilidad humana indescriptible, siente que está
padeciendo otro “robo” según sus apreciaciones.
Ahora les roba el gobierno nacional desde Ansés, con la Asignación Universal por Hijo, “que va a
parar al juego y la droga”, Sanz. O “hay más adolescentes embarazadas para
poder cobrar la asignación”, Miguel Del Sel. Y para qué seguir.
Se molestan. Que les moleste. A esta clase en general y a la
otra, a la despreciable oligarquía nacional. Al lumpenaje sindical enriquecido.
A los narcisistas políticos.
No molesta a quienes dicen desde el corazón, desde el
cotidiano que viven, cosas como éstas: “mientras escucho a Cristina anunciar
los aumentos en la AUH, en las asignaciones para pensionados por discapacidad, pienso
qué bueno para la mamá de B, qué bueno para la mamá de M., y así van pasando
las caritas y los nombres de alumn@s de la escuela que se verán beneficiad@s...
y me alegra tanto pero tanto que me sonríe el alma”, docente, por supuesto.
Porque hay quienes no tienen idea de lo que son 200 pesos
más en la economía familiar. Porque ya no recuerdan cuando podían comer
haciendo trueque. Porque no. Porque jamás lo van a recordar porque no quieren.
No alegra saber que piensen y sientan así. Se siente. Se
sufre. Se sufre en una dimensión universal que trasciende lo argentino.
Se sufre enfrentar la insensibilidad y la necedad humana.
Quienes han asumido la vida como seres sociales,
comprometidos con esta cosa que es la humanidad terráquea, se sienten
reconfortados. No porque se piense que está todo bien. No. Ya se dio la cifra
de los millones de argentinos que siguen siendo pobres, que no tienen acceso a
esa canasta que garantiza lo elemental, en un nivel de indigencia.
Para eso estamos. Para avanzar. Para demostrar que la única
lucha que se pierde es la que se abandona. En la decisión de muchas y muchos no
está en la agenda abandonar ninguna lucha. Pero eso sí, jamás coincidiremos con
el “peor, peor, mejor, mejor”. Porque con esa consigna quedan muchos en el
camino. Y cada uno es importante para nosotros.
Two english poems
Dos poemas en inglés
El inútil amanecer me encuentra en una esquina
desierta;
he sobrevivido a la noche.
Las noches son olas orgullosas; crestas azul marinas
cargadas
con todos los tonos de profundos despojos, cargadas con
cosas
improbables y deseables.
Las noches tienen habituales dones misteriosos y
denegaciones,
de cosas que
medio se regalan, medio se retienen,
Delicias con un hemisferio oscuro. Te digo que las noches
actúan
así.
La marejada, esa noche, me dejó los acostumbrados jirones
y finales
desparejos: algunas amistades odiadas con quien
charlar,
música para soñar, y el humo de
cenizas
amargas. Cosas que mi corazón hambriento
no usa.
La gran ola te trajo.
Palabras,
algunas palabras, tu risa, y tú perezosa
e
incesantemente hermosa. Hablamos y
has
olvidado las palabras.
El rompiente amanecer me encuentra en una esquina
de mi
ciudad.
Tu perfil que se aleja, los sonidos que van a
formar tu
nombre, la cadencia de tu risa:
son los
ilustres juguetes que me has dejado.
Los entregué en la madrugada, los perdí,
los
encontré; se los dije a los pocos perros callejeros y
a las pocas
estrellas del amanecer.
Tu rica oscura vida…
Debo llegar a ti, de alguna manera;
guardé los
ilustres juguetes que me has dejado, quiero tu
tu mirada
oculta, tu risa – burlona sonrisa,
que
solitariamente, tu frío espejo conoce.
II
Con qué puedo retenerte?
Te ofrezco calles angostas, atardeceres
desesperados,
la
luna de los
ásperos suburbios.
Te ofrezco la amargura de un hombre que ha mirado
largamente la luna solitaria.
Te ofrezco mis ancestros, mis muertos, los fantasmas
que los vivos han honrado en
bronce:
el padre de mi padre, muerto en
la frontera de
Buenos Aires, dos balas
atravesaron sus pulmones,
barbudo y muerto, envuelto por
sus soldados en
un cuero de vaca; el abuelo de mi
madre
veinticuatro años, encabezando
una carga de
trescientos hombres en Perú,
fantasmas ahora sobre
caballos esfumados.
Te ofrezco cualquier revelación que puedan tener mis libros,
cualquier
acto de hombría o humor en mi vida.
Te ofrezco la lealtad de un hombre que nunca
ha sido
leal.
Te ofrezco ese núcleo de mí que he salvado,
de algún
modo, el corazón central que no se ofrece
en
palabras, no comercia con sueños, y es
intocable
al tiempo, a la alegría, a las adversidades.
Te ofrezco la memoria de una rosa amarilla vista en
el
atardecer, años antes de que nacieras.
Te ofrezco explicaciones sobre ti, teorías sobre
ti,
auténticas y sorprendentes noticias de
ti.
Te puedo dar mi soledad, mi oscuridad, el
hambre de mi corazón; estoy
tratando de sobornarte
con
incertidumbre, con peligro, con derrota.
Jorge Luis Borges (1934)
Lo traduje en el
transcurso de 1977-78
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